«La dignidad humana no tiene pasaporte»: el mensaje de León XIV desde el muelle de Arguineguín
Hay que valorar la capacidad de resistencia
de quienes se ven obligados a dejar sus países,
a los que han crecidos en la extrema precariedad,
que han sobrevivido en condiciones difíciles,
y se ha visto obligados a dejar su propio hogar.
Vienen cargados de sueños por un futuro mejor
huyendo de situaciones sin posibilidades;
donde sufría cada vez con menos alternativas
para ir a otros lugares, con otras expectativas.
Son personas que arriesgan todo
para tener un futuro mejor.
Huyen del hambre, la ignorancia,
la guerra, la miseria, la violencia …
y marchan lleno de confianza,
buscando nuevas oportunidades
demandando una vida libre y digna.
Pero se encuentran con dificultades,
rechazo, incomprensión, desavenencia …
viaje generalmente expuesto a peligros,
a violencias inenarrables
y situaciones inexplicables.
«Desde esta plaza quiero dirigir una palabra clara a quienes se aprovechan de la desesperación; a quienes organizan rutas de muerte, trafican con personas, retienen documentos, explotan trabajadores, amenazan mujeres, engañan familias y convierten el sufrimiento ajeno en negocio. Deténganse. Conviértanse. El dinero arrancado a la vulnerabilidad de los pobres no dará paz, ni honor, ni futuro».» León XIV -en Canarias-
¿Cómo ofrecerles nosotros esperanza?
¿Qué propone nuestra conciencia?
La caridad, «se hace alimento en la acogida, en la escucha, en la cercanía y en el cuidado de los más frágiles». León XIV-Canarias–
A las personas que inician esta ruta,
hay que acogerlas, con interés fraterno,
animar, apoyar y acompañar este proceso,
hasta llegar a una total integración
dentro del grupo, comunidad o nación.
Los migrantes esperan hallar en otra tierra
lo que no pudieron encontrar en la suya;
inquiriendo su inserción digna
y constructiva en la nueva sociedad;
hemos de reconocer nuestra responsabilidad
de ir construyendo un mundo más fraternal
acogiendo a todos con gestos de humanidad.
«La acogida abre la puerta; la integración ayuda a cruzar el umbral. La asistencia coloca bálsamo en la herida y la integración reconstruye el futuro» León XIV -en Canarias-

«Libres de elegir si migrar o quedarse» P. Francisco
PUESTO QUE LA TIERRA PERTENECE A TODOS
La comunidad internacional
ha de comprometerse a garantizar
que en todo país de origen existan
las condiciones para sobrevivir;
generar las disposiciones necesarias
para que el pueblo tenga como subsistir;
para que la migración sea una elección,
porque todos tenemos derecho a proseguir,
y realizarnos en nuestro lugar de nacimiento;
que nadie se vea obligado a desplazarse,
siendo libres para dar este consentimiento
de poder elegir si quedarse o marchar,
una decisión tomada libremente para optar,
sin verse obligado por penurias a emigrar.
«Existe también un naufragio silencioso después de la llegada: quedar solo en una ciudad, sin lengua, sin vínculos, sin trabajo, sin confianza y expuesto a quienes se aprovechan de la vulnerabilidad. Integrar es impedir ese segundo naufragio» León XIV




