EL SILENCIO

En el silencio aprendí a estar conmigo mismo,

a oír lo que mi corazón quería y lo que mi alma buscaba,

a dar la cara a mis propios miedos

y transformarlos en aprendizaje y oportunidades.

Es el silencio interior el que me ayuda a interpretar la vida

y en él averigüé, que sólo yo seré mi eterna compañía.

Dentro de ese silencio me veo, me encuentro,

y puedo conseguí el equilibrio, que anhelo.

Tengo que ser valiente y reconocer mis limitaciones,

abrazar mis sombras y dificultades,

buscando con sinceridad interior

la luz que define la autenticidad de mi yo.

 Hallo la paz cuando descanso en el silencio,

apartándome del bullicio de cada día,

esa es la única fuente de que me da armonía,

allí saco lo mejor de mí, al escuchar en mi interior,

la raíz que me sostiene y alimenta mi energía.

Necesito detenerme y escucharme desde el silencio

reconociendo y acogiendo los talentos que Dios me ha dado,

intentando tomar mis decisiones para cumplir su voluntad,

único camino de mi existencia donde encontrar la felicidad.

¿QUÉ PRECIO TIENE LA PAZ?

Ante el horror y el error de la guerra,

siento que me sangra el corazón,

por el sufrimiento de esos seres humanos

 que se ven envueltos en un altercado

que no quieren ni han provocado.

¿A qué acciones nos reta la paz?

¿Cómo humanizar la sociedad?

¿Cómo descubrir la fraternidad?

¿Cómo crecer en humanidad?

Para que la paz sea eficaz,

 todos debemos comprometernos

con actitudes de sana humildad.

¿Quién es eres tú, para herir,

 dominar y aplastar a los demás?

 ¿Por qué ese afán de conquistar

y destruir su identidad?

Hemos de sacar de nuestro interior

 la violencia, el odio y el gesto dominador,

del que hiere y aplasta sin piedad;

hemos de recuperar la confianza,

acogiendo a los otros como hermanos

a quienes debo solo amar y respetar.

Una actitud humilde del corazón

y una comprensión de la mente;

unos actos de verdadera bondad,

que deja a los otros ser ellos mismos,

con todos sus derechos de legitimidad

de ser humano que les pertenece,

en una sociedad de fraternidad,

donde se vela por su dignidad.

Hemos de abrir nuestro corazón

a una cultura de amor y paz

que favorezca el bienestar social.

Construyamos un mundo mejor

donde el respeto y la bondad

sean nuestro único motor.

NO PERMITAS QUE TE OLVIDE

En la profundidad de mi alma

siento el dolor de tu ausencia.

Allá en lo más profundo,

donde reinan los recuerdos

que sólo tú y yo conocemos,

en lo secreto, en lo íntimo,

te añoro y reclamo tu presencia.

No permitas que te olvide,

que me amargue de nostalgia,

pues se bien que la esperanza,

me mantiene en la distancia

sufriéndola con paciencia.

Espero con ilusión

ese futuro inmediato,

permaneciendo activa,

para cerrar nuestro pacto

y reanudar nuestras vidas.

No permitas que te olvide,

aunque me duele tu ausencia,

sé que el tiempo de la espera

se acorta con persistencia.

Por eso

no permitas que te olvide,

aunque se alargue la ausencia.

 EL TIEMPO EN SOLEDAD

Quiero aprender a estar en soledad,

como mi más fiel compañera,

en ella encuentro paz y serenidad,

me descubre mi auténtica verdad

y es mi mejor consejera.

Quiero aprender a irrumpir en lo más recóndito

y afrontarme con mi auténtica realidad,

donde poder contactar con mis pensamientos

y descubrir mis más profundos sentimientos,

desafiando sin miedo mi sincera identidad.

Quiero aprender a amar la soledad,

porque es la única que siempre estará

ella me escucha, me aconseja, no me juzga,

y me abraza como nadie más lo hará,

ella es la fuente de mi auténtica felicidad.

Quiero aprender a adentrarme en mi interior

para saber interpretar su presencia,

buscando la paz que me aporta mi corazón

oyendo lo que me grita mi conciencia,

como único camino para realizar mi existencia.   

Quiero aprender a amar la soledad.

DONDE HAY AMOR

Allí, donde hay amor,

surge el gozo y la alegría,

todo en ello es sintonía

que engrandece el corazón.

Allí, se da la mejor acogida

se desborda la mayor bondad

que se desparrama y prodiga,

e impulsa hacia la felicidad.

Nunca aburre, nunca cansa,

en ella nunca hay lugar

para la tristeza y la monotonía,

porque despierta en el alma

la más perfecta armonía.

Si en el amor hay entrega

y es relación de fidelidad,

que derrocha comprensión,

ante cualquier debilidad

da siempre lugar al perdón.

Donde hay amor de verdad,

es segura la permanencia,

porque lo mejor de esta empresa,

es vivir con responsabilidad,

aceptado al amado con la mayor lealtad.

¿POR QUÉ TE QUIERO?

Cuando me paro a pensar en darte una respuesta,

sólo me sale el decir que es pura correspondencia.

Porque siento en lo más hondo de mi la fuerza de tu amor,

y ante ello sólo existe una única afirmación.

¿Por qué te quiero?

Te quiero porque admiro la gratuidad de tu amor,

porque me respetas y amas tal como soy,

porque tú motivas lo mejor de mi existencia,

porque en ti encuentro las fuerzas que necesito

para sentirme segura tan solo con tu presencia.

¿Por qué te quiero?

Te quiero porque tu amor es gratuito.

Porque me quieres por encima de mi respuesta.

Porque me aceptas sin prejuicios ni reservas.

Porque confío, sueño y rio contigo

¿Por qué te quiero?

Te quiero, por ser mi guía que va marcando mi destino,

porque eres mi refugio, mi fuerza y seguridad,

porque, aunque me conduzcas por caminos desconocidos

marcho segura a tu lado y el futuro me suena a eternidad.

FRENTE AL MAR

Aquí, frente al mar, mis pensamientos se convirtieron en nostalgia,

fue en ese instante donde vi de otra manera lo perdido,

de repente descubrí que estaba en el camino equivocado,

fue entonces cuando se despertaron los recuerdos olvidados…

Aquí, frente al mar, añoré lo que de verdad importa

aquello único por lo que debería haber luchado,

aquello único que pudo dar sentido a mi existencia…

Y sentí rabia y dolor por haberlo abandonado,

por ese tiempo perdido, por todo ese daño causado,

por los muros que levanté, por la cobardía de haber escapado.

Aquí, frente al mar, he sentido el deseo de volver,

de volver a aquel lugar que nunca debí dejar,

a ese lugar donde crece dentro de mí

la magia de quien me espera;

y aunque nunca le merecí,

sé que su puerta siempre está abierta

y que me espera desde el día que partí.

NO CAMBIES

Tú eres lo más importante,

valora siempre lo que eres,

lucha por lo que quieres

y supera lo que perdiste.

No cambies por nada ni por nadie,

mantente siempre en tus principios

y resguarda todos tus valores.

Tú saber bien lo que quieres,

tienes las ideas claras,

y desde ahí tomas tus decisiones,

aunque no a todos complazcas.

Nunca dejes nada por hacer

y no te detengas ante la dificultad,

por defender tus valores,

arriesga hasta la última oportunidad.

Evita a las personas que no te acepten como eres,

quien te quiera, te querrá con tus defectos y con tus virtudes.

No olvides que para Dios tú siempre eres atrayente,

recuerda que solo tú debes poner color a tu vida

y que desde el amor es posible un mundo diferente.

TENGO SED DE TI

Agua, tengo sed de ti.

Eres lluvia tranquila y silenciosa

que empapa la tierra.

Eres torrente cristalino

que sacia mi sed.

Eres fuente fresca y transparente

que alivia mi aridez,

mis calores veraniegos,

mis temores y desasosiegos.

Agua, tengo sed de ti.

Porque eres calma y serenidad,

abundancia, fuerza y gratuidad.

Estoy aquí y solo te pido generosidad.

que sacies mi sed con tu templanza,

que empapes mi ser con tu raudal,

que satisfagas mis ansias

de embriagarme con tu bondad.

Agua, tengo sed de ti.

TAL COMO SOY

Me hiciste para ti.

Me creaste y me formaste,

me moldeaste y me amaste.

Desde el seno de mi madre

ya pensante que sería tuya.

¡Soy tuya, para ti nací!

Tal como soy.

No me desprecias en mis errores,

no me abandonas en mis caidas,

 te interesas por mis omisiones

 e iluminas mis tinieblas.

Me sostienes en mis debilidades,

me libras de tantos peligros…

Y me renuevas con tu perdón.

Me amas tal como soy,

con mis fortalezas y debilidades,

con mis torpezas y fragilidades,

con mis éxitos y fracasos,

porque soy tuya, obra de tus manos.

Y tal como soy hoy vengo a ti,

a decirte que me sé tuya,

que te pertenezco,

aunque me cuesta entenderlo,

porque para ti me creaste,

aunque no te merezco.

Tomame. ¿Qué quieres de mí?

Tal como soy

Aquí estoy para  corresponderte,

aunque tarde lo entendí,

trataré de serte fiel.

Que tus planes se cumplan en mí,

es mi unico propósito,

e intentaré no fallarte.

Y con la fuerza de tu gracia

conseguiré  merecerte.

Amen.