Aquí, frente al mar, mis pensamientos se convirtieron en nostalgia,
fue en ese instante donde vi de otra manera lo perdido,
de repente descubrí que estaba en el camino equivocado,
fue entonces cuando se despertaron los recuerdos olvidados…
Aquí, frente al mar, añoré lo que de verdad importa
aquello único por lo que debería haber luchado,
aquello único que pudo dar sentido a mi existencia…
Y sentí rabia y dolor por haberlo abandonado,
por ese tiempo perdido, por todo ese daño causado,
por los muros que levanté, por la cobardía de haber escapado.
Aquí, frente al mar, he sentido el deseo de volver,
de volver a aquel lugar que nunca debí dejar,
a ese lugar donde crece dentro de mí
la magia de quien me espera;
y aunque nunca le merecí,
sé que su puerta siempre está abierta
y que me espera desde el día que partí.





