Cuando me paro a pensar en darte una respuesta,
sólo me sale el decir que es pura correspondencia.
Porque siento en lo más hondo de mi la fuerza de tu amor,
y ante ello sólo existe una única afirmación.
¿Por qué te quiero?
Te quiero porque admiro la gratuidad de tu amor,
porque me respetas y amas tal como soy,
porque tú motivas lo mejor de mi existencia,
porque en ti encuentro las fuerzas que necesito
para sentirme segura tan solo con tu presencia.
¿Por qué te quiero?
Te quiero porque tu amor es gratuito.
Porque me quieres por encima de mi respuesta.
Porque me aceptas sin prejuicios ni reservas.
Porque confío, sueño y rio contigo
¿Por qué te quiero?
Te quiero, por ser mi guía que va marcando mi destino,
porque eres mi refugio, mi fuerza y seguridad,
porque, aunque me conduzcas por caminos desconocidos
marcho segura a tu lado y el futuro me suena a eternidad.





