Amar para siempre

Quiero construirme un amor que sea sólido,

un amor que a sí mismo no se mira,

donde siempre haya espacio para la ternura

en medio de nuestras ajetreadas vidas.

Quiero vivir ese tu amor profundo,

en las alegrías y en las penas,                                                                                 

un amor que se adapta a todo,                                                                      

sin perder lo esencial ni olvidar la meta.

No busco un amor perfecto

pero si un amor para todos los días,

un amor que haga las cosas fáciles,

que crece con los avatares de la vida.

Sueño con un amor donde cada día lo viva

con la certeza de saber que es para siempre;

un amor con deseos, sueños y destellos de luz

ante mi impotencia y debilidades

porque mi fuerza y seguridad eres tú.

Quiero un amor que mire la historia

viviéndola y compartiéndola contigo,

celebrando juntos los aciertos

y aprendiendo de los errores del camino.

Un amor que elige libremente

entregarse hasta el final,

un amor, en fin, que se ampara

en tu inigualable manera de amar.     

CONFIANZA

Eres el guía que conduce el camino de mi vida.

Confío en ti, porque sé que me amas,

y solo tú me das esa gran seguridad

para enfrentar las cosas con eficacia y calma.

No es algo que me deja quieta o pasiva,

yo busco, me ocupo, trato de discernir,

pero solo contando contigo

me siento segura y feliz.

Confiar en ti es una fuente de libertad,

 de fuerza y de entusiasmo,

es una mano donde me apoyo

que suavemente me empuja a mejorar.

Cuanto más me abandono en ti,

 más siento tu protección día a día

 y el caminar contigo no es penoso

sino que disfruto de estar en tu compañía;

 me sé guiada por un consejero seguro

y así no temo entregarte mi vida.

A TU MANERA

Un día me elegiste sacando lo mejor de mí,

por eso te empecé a querer tal como eras.

Ya ni me acuerdo cuando comenzó lo nuestro

pero sí que puedo afirmar

que me enseñaste a vivir a tu manera.

El tener a mi lado alguien como tú,

que me cuida y se empeña en comprenderme,

llena de seguridad mi vida, aunque sea a tu manera,

por eso incondicionalmente te quiero tal como eres

e intento por todos los medios corresponderte.

A veces no entiendo por qué sufro o me alegro,

pues tú no solucionas los problemas que surgen en mi vida,

pero a tu manera siempre me ayudas a encontrar respuestas

y me siento acompañada y protegida,

porque sé que tú me ayudas y apoyas a tu manera.

Contigo vivo segura ante las dificultades y agobios,

porque confío en que no me fallarás, suceda lo que suceda.

A tu manera he aprendido a entenderte y me fio,

y la vida me cambió al verla siempre a tu estilo.

Tú, eres el norte en mi brújula, que orienta mi existencia.

Y aunque no puedas evitar que tropiece

con las piedras del camino,

sé que estás ahí intentando allanar mi senda,

y siempre te encontraré

 ofreciéndome una mano donde apoyarme 

para levantarme y seguirte a tu manera.

A LA PUERTA

Estás a la puerta y llamas, oigo tus ruegos                                  

y tus deseos de cenar conmigo,

¿Qué me impide abrirte? ¿por qué me resisto? 

Tengo que responder a tu llamada,

abrir los cerrojos,

quitar todo lo que bloquea la entrada …

Abrir, es dejar que entre la luz

y la claridad de tu presencia en mi estancia.

Es dejar de resolver los asuntos sola,

de compartir contigo todo mi presente.

Es reconocer que tu amor

dará un nuevo sentido a mi morada.

Entra amado mío, toma mi llave,

 las llaves de todos mis cerrojos,

de aquello que me resisto a entregarte,

de mis espacios ocultos,

de mis resistencias y rebeldías,

de mis cobardías y temores,

de mis inseguridades e indecisiones.

A veces, cuando descubro una resistencia

me pregunto: ¿ Qué protejo y por qué?

Dame tiempo para asimilar

el bien de tu presencia

y descubrir la causa de mis cerrojos.

Toma cuanto no atrevo a entregarte,

Aunque solo me decida a entreabrir la puerta.

Entra. Permanece en mi casa

¡EN LA AUSENCIA!

¡Oh, mi amor! ¡cariño mío!

 ¡Deseo tanto tu presencia!

El tiempo pasa tan lentamente cuando no estás…

¡Qué larga se me hace esta soledad!

¡Ven!

Tu presencia saciará todos mis anhelos.

Tu presencia colmará todos mis deseos.

Tu presencia ahuyentará todas mis angustias…

Por eso…¡ven!

 ¡Oh, mi amor! ¡cariño mío!

¿Cuánto he de esperar aún?

Necesito estar contigo, gozar de tu presencia,                                                   

beber de la fuerza de tu amor.

¡Ven!

¡Deseo tanto ese encuentro!

¡Qué larga y solitaria se me hace la espera!

Necesito de tu presencia para seguir existiendo.

 Ansío tanto el momento del encuentro…

¡Ven! ¡Llévame contigo!

Permanece conmigo y eso me basta.

¡Oh, mi amor! ¡Cariño mío!

¡Ven!

¡YA QUEDA MENOS!

Como los ríos fluyen hasta el mar,

extinguiéndose entre sus olas,                         

así corro yo hacia tu encuentro.

¡Espérame!    

¡Ya queda menos!

¡Estoy yendo a tu casa!

Abre la puerta, no me hagas esperar.

Como el ciervo sediento se acerca al torrente,                                                        

así yo ansío tu presencia.

¡Ya queda menos!

Tengo sed de ti.

¡Estoy llegando! ¡Sáciame!

Como el niño pequeño seguro  

en los brazos de su madre,                                    

así percibo mi bienestar,

cobijada a la sombra de tu existencia.

¡Ya queda menos!

Abre la puerta que estoy en el umbral esperando.

Como están los ojos de los alumnos

fijos en la propuesta del profesor,                 

así estoy yo hambrienta

por conocerte mejor para amarte más.

¡Ya queda menos!

¡Ya te atisbo!

Te descubro entre lo mejor que veo a mi alrededor.

Estoy esperando que me llames.

Velando por tu respuesta.

Y cuando todo llegue a su término,

marcharemos juntos,                                         

y tú me saciarás de todos mis anhelos.

¡Ya queda menos!

Hacia ti

Voy caminando por el largo sendero de la vida,                                 

confiando encontrarte al final de él.

Es mi camino hacia ti.

Es único, y sé que no es fácil,

pero tampoco imposible,

porque fue creado exclusivo para mí.

Voy sorteando sus muchos obstáculos,

pero no puedo apartarme,

pues es la senda para alcanzarte.

Comienzo caminando día tras día

en un intento de conquistar tu eterno amor,

por eso no me retiraré de él,   

aunque la travesía sea ardua

y para ello deba prolongar la espera

de nuestra definitiva reunión.

Aunque se prolongue el recorrido,

sé que me esperas al final del camino,

para compartir conmigo mi destino.                            

Por eso pretendo perseverar con firmeza,

sorteando las dificultades de mi vida,

hasta llegar al final de mi carrera.

Gracias por tu confianza, por estimularme en la distancia,

por creer en mí, por esperarme con infinita paciencia.  

Gracias por enseñarme a descubrir que merece la pena,

cuando la meta eres tú, correr el riesgo de vivir en tu ausencia.

ENAMORADA

Me enamoré de ti como nunca lo soñé.

Nada me importa ya después de que te encontré.

Me enamoré de ti y el mundo se centró en tu presencia,

de una manera definitiva y fascinante.

Todo lo veo desde tu corazón,

y me sobrecojo de alegría y gratitud.

Sólo sé que si permanezco en tu amor

Todo lo viviré en plenitud.

Tú eres el estímulo para levantarme cada mañana,

el impulso para caminar durante el día.

Haces que mi vida tenga sentido

y voy siguiendo tus huellas a lo largo del camino.

Nada me importar más que tu presencia

y permanecer en tu amor.

La vida se me llenó de color

porque has hecho que todo lo vea a tu manera.

El vivir para tu amor

llena de fuerza mi existencia.

VUELVE A MI

Te perdí por culpa de un error,

Te perdí y ahora sangra mi corazón.

Yo sin ti no puedo vivir

y aquel error nos separó.

¡Vuelve a mí, te lo ruego!

No me abandones en esta oscuridad,

porque tú eres la luz que alumbras mi vivir.

Tú eres la fuerza que nutre mi debilidad.

Tú eres mi guía y mi horizonte…

¿Cómo fui capaz de renunciar a ti por esa nonada?

¡Vuelve a mí, te lo ruego!

No me castigues con tu ausencia,                                                                     

porque sabes que sin ti mi vida no tiene sentido.                                                    

Tú eres el timón de mi barco.

Tú eres la energía de mi motor.                                                                                          

Tú eres el agua que sacias mi sed.

Tú eres la fuerza que impulsas mi debilidad

Tú eres el fuego que aviva mi amor.

¡Vuelve a mí, te lo ruego!

No tengas en cuenta mi torpe desamor.

He sido una insensata.

He sido una inconsciente.                                                                                           

He sido una ingrata…

¡Vuelve, te lo ruego, te necesito!

Haz de mí lo que tú quieras,

Pero no tengas en cuenta mi error,

ni me castigues con tu ausencia.

¡Vuelve a mí, te lo ruego!

Y perdóname,

porque sabes que siempre      

serás tú mi único amor.

EL TIEMPO

El día al día nos trae su mensaje,

la noche a la noche le susurra su quietud,

día y noche se compaginan para seguir caminando

llenos de vida, de expectación e inquietud.

Ante una realidad del presente que nos inquieta,

porque la incertidumbre nos atormenta,

vamos percibiendo el susurro del tiempo,

que trata de invadir nuestra existencia.

Pero la vida continua y todo se logra,

siempre hay una luz, una esperanza,

un nuevo amanecer que se acerca

y nos arrastra hacia la certeza

de que lo mejor está por llegar;

eso nos llena de confianza

porque el final ya casi se alcanza.

El tiempo todo lo redime,

el tiempo pasa y el pasado ya no está,

el presente es una nueva oportunidad

para construir un futuro

del que no nos tengamos que avergonzar.

El tiempo es el camino para la eternidad.