Tú no vives en una isla solitaria
somos seres de relación,
la escucha es una sabia acción
para nuestra vida solidaria.
Si quieres atender a los demás
empieza por escuchar,
sus necesidades, sus dolores,
sus miedos, sus inquietudes ,
sus alegrías, sus ilusiones…
Aprende a escuchar con interés,
a dar tu tiempo al que se acerca a ti,
a descifrar sus silencios y acoger,
sus preocupaciones y ambiciones,
sus aspiraciones y emociones.
Da una palabra al que se siente solo
consuela al que está triste
infunde ánimo al que ves herido
y entregar tu respaldo al ofendido.
Comparte tu riqueza con el que no tiene,
tu fe con quien se apoya en falsas seguridades,
y reza al Señor, para que las necesidades de los otros
se conviertan en una de tus prioridades.






