Noche de Reyes esperada,
los niños están en la cama,
los nervios no los deja dormir.
La noche está estrellada,
los duendes se asoman curiosos
la espera no tiene fin.
Los magos se acercan silenciosos
y depositan los presentes,
los niños escandalosos,
saltan del lecho impacientes.
Los padres celebran dichosos,
el candor de sus pequeños,
contemplan la escena gozosos
al verlos felices y risueños.
Los niños saltan jubilosos,
regocijados, alborozados,
divertidos, animados…
Hoy el mundo se ha parado
ante tanta agitación,
todos quedan asombrados
al respirar la grandeza
de la inocente emoción.

