No es “el gobierno del pueblo”
sino la “responsabilidad del pueblo en el gobierno”,
con los tres poderes públicos actuando por igual,
el ejecutivo, el legislativo y el judicial,
independientes y controlándose entre sí
y con la ciudadanía alerta para el bien convivir.

Democracia no es votar cada cuatro años
y dejar a los partidos los asuntos de Estado.
No hemos de esperar que los diputados
resuelvan nuestros problemas,
somos nosotros quienes debemos
resolver los problemas del Estado,
exigiendo a los políticos, legisladores y jueces
que cumplan todos con sus deberes,
y a la vez demandar al pueblo que cumpla también,
porque una democracia fuerte, auténtica y funcional
sólo se logra cumpliendo con su deber cada cual,
y todos, obedeciendo las leyes que nos hemos dado
ejecutaremos la responsabilidad del pueblo gobernando.

Valores democráticos el respeto propio y de los demás,
la defensa del bien común, el consenso, el diálogo
y el saber dimitir dejando el poder cuando
el bien común lo requiere.
