¿Qué significa el pararnos y escuchar?
¿Dónde queda la resolución de ayudar?
¿Por qué nos cuesta acoger lo diferente?
¿Cuándo optaremos por una decisión valiente?
¡Cuánto cuesta!
dar el tiempo a quien está solo,
palabras a quien se siente aislado,
ternura al que está triste,
cariño al que busca ser amado.
Ofrecer mi fortaleza al débil,
compartir mi riqueza con el pobre,
derrochar empatía y compasión,
comunicar mi fe con quien duda,
y mi abrazo al que espera mi perdón.
No quiero pasar de largo y cerrar mi corazón,
quiero, entregar mi tiempo al que se acerca,
acompañar y escuchar al que me busca,
consolar y estimular al doliente,
respetar y coger al diferente,
llenar mi existencia de amor
y servir a todos desde mi corazón.

El papa León XIV ha ofrecido una profunda reflexión sobre la parábola del buen samaritano. «Pero un samaritano que viajaba por allí, al pasar junto a él, lo vio y se conmovió» ,… «¿Cuándo seremos nosotros capaces de interrumpir nuestro viaje y tener compasión?».
