Déjame levantar la mirada para verte traspasado,

quiero deslumbrarme con tu amor y tu entrega,

déjame entrar en tu corazón enamorado,

para comprender la infinitud de tu obediencia.

Veo toda tu humanidad aquí obediente

sometiéndose a los planes del Padre,

tu acatamiento a su voluntad es sublimen

y tu entrega de amor filial indiscutible.

“He aquí que vengo a hacer tu voluntad”

No lo dudaste, siempre fuiste fiel a tu misión,

eres nuestro sacerdote y víctima expiatoria

y ante todos nuestros pecados asumiste tu pasión.

Has reconciliado al mundo con Dios

 y nos has hecho una criatura nueva.

Nos has despojado de la vieja condición

y nos has renovado con tu imagen eterna.

Quisiera deslumbrarme ante tal fidelidad

pero tú quieres que te descubra lentamente

porque es difícil penetrar en tu verdad

y atreverse a vivir un amor tan exigente.

Conozco muy bien mi debilidad

pero sé que no hay nada que temer,

si tengo mi mirada puesta en tu proceder

y me dispongo a vivir en tu lealtad.

Sólo en ti encuentro la esperanza

para afrontar los cambios de mi vida,

pues contigo ni entrega se redime

y eso promueve mi confianza.

Publicado por marycarmenmur

Maestra alicantina que ha recorrido medio mundo antes de jubilarse. Si quieres conocerme sígueme en mi blog: minovela.home.blog

Deja un comentario