Llena mi corazón de tu deseo Señor,

porque quiero sentirte presente,

porque me sacaste de mi Egipto,

de los lazos del mundo que me seducían

y me llamaste de entre mi gente.

¿Por qué te preocupas tanto de mí,

si nada hice, si poco correspondí?

¿Por qué me deseas y me animas?

¿Por qué soy valiosa para ti?

Porque tu gratuidad no tiene medida.

Este misterio de la gratuidad de tu AMOR

es sublime, me desborda, se me escapa.

Va más allá de cuanto alcanza mi razón.

Por eso sólo me queda abandonarme en ti

y dejar que la fe y confianza

 sean los motores de mi existir.

Solo una cosa quiero pedirte,

que te desee ardientemente,

y viva abandonada y confiada

en tu amoroso regazo,

ansiando el eterno abrazo.

Publicado por marycarmenmur

Maestra alicantina que ha recorrido medio mundo antes de jubilarse. Si quieres conocerme sígueme en mi blog: minovela.home.blog

Deja un comentario