La flor no niega su perfume a quien se le acerca,
es generosa, pródiga, gratuita, desprendida…
ofrece desinteresadamente cuanto es,
sin esperar ser reconocida ni aplaudida.
Así tú, aunque no te reconozcan ni valoren,
ofrécete como eres a todo el que se acerca,
sed desasida, dadivosa, desinteresada,
aun sin esperar ser correspondida.
No te canses de dar cuanto tienes y eres,
actúa con nobleza, honradez y dignidad,
y vive siempre según tu propia identidad.
Aun en los tiempos de deslealtad,
cuando te paguen mal por bien,
por encima de la crueldad
actúa siempre con gratuidad.


Todo un ejemplo de generosidad y valía como persona, ojalá todos fuéramos un poquito como describes en tu bello poema.
Gracias por compartir bondad y belleza.
Un abrazo 🌷
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Gracias a tí por leerlo y apreciarlo
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