¡MIS LAMENTOS!

La vida entera sale a mi paso invadiéndome,

sin pedirme permiso, con todos sus matices.

Siento pavor ante tanta inseguridad,

ante esa realidad sin estabilidad.

Ante la tierra exhausta que va perdiendo su belleza,

ante la violencia que se presenta en los caminos,

ante el aumento de la gente que reclama su sustento,

ante el paro, los precios al alza, la enfermedad sin cura…

Me duele el llanto de los que sufren

Me duele la soledad y el hambre,

el frio de los desnudos en invierno,

la lluvia que moja a los sintecho,

las situaciones de conflicto,

la madre que lucha por el alimento

y que amortigua su llanto en silencio.


¡Todo esto es tan innegable!

¡Siento vértigo ante esta realidad!

Observo mi mundo indiferente

ante situaciones que me desbordan.

Percibo un cierto olor a podrido.

Sin protección, sin seguridad,

sin una posible estabilidad,

¿qué nos queda de humanidad?

Me veo pequeña e impotente.

Todo esto me sobrecoge y duele.

Y aunque tengo la certeza

de que para Dios no somos indiferentes,

el misterio de su presencia

rompe mis cálculos y me estremece.

Publicado por marycarmenmur

Maestra alicantina que ha recorrido medio mundo antes de jubilarse. Si quieres conocerme sígueme en mi blog: minovela.home.blog

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