Con ansiedad estamos deseando salir
de la incertidumbre política que nos rodea.
Nunca nos hemos sentido tan vulnerable,
tan débil, tan indefenso, ni tan tentado por huir
amenazados por esta experiencia tan inestable,
y agotados frente a nuestra propia impotencia.
Estamos en una noche donde cuesta ver la salida,
noche amenazante, cargada de desaliento,
de soledades y terribles sentimientos,
donde el agotamiento no tiene medida.
Noche de preguntas sin argumentos,
pero la noche, por larga y oscura que sea,
deja paso al amanecer con esperanza.
Y mientras esperamos, no callamos,
ante este mundo que nos amenaza,
preguntándonos lo que deseamos,
lo que queremos, y por lo que luchamos.
Es tiempo de abrirnos a nuevos retos
y plantearnos a vivir con responsabilidad,
la exigencia del compromiso por esta sociedad.
En momentos como el que estamos atravesando,
cuando sentimos nuestra impotencia radical
nos percatamos de que no podemos salir adelante solos,
que necesitamos descubrir la fraternidad.


He de decirte, que yo tampoco veo mucha salida a este mundo que vivimos, todo es corrupción, individualismo y maldad.
Solo nos queda rezar.
un besito, querida Mari Carmen. 🌷
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