Desde mi ventana soy testigo de gente ignorada

que trabaja por la noche desde el silencio y en la sombra

para hacer que la vida nos sea más fácil y descansada.

Son esas personas que limpian aquel banco y esa oficina,

los panaderos, los transportistas, el barrendero de la esquina…

Personas anónimas que sin buscar reconocimiento

trabajan para que mañana todo esté en su puesto.

¡Es tan natural el desayunar con un pan fresco,

el comprar el periódico mañanero,

el ver las calles limpias y llegar al trabajo sin atascos

viendo que todo está en orden y como quiero…!

Quizás nunca reconoceremos sus profesiones

porque para nosotros son invisibles,

ni siquiera somos conscientes

de que necesitamos de sus intervenciones.

Sin duda se trata de personas decentes

que realizan trabajos escondidos;

creo que valdría la pena ser conscientes

que agradecer es de buen nacido,

con los que se cruzan en nuestro camino.

Publicado por marycarmenmur

Maestra alicantina que ha recorrido medio mundo antes de jubilarse. Si quieres conocerme sígueme en mi blog: minovela.home.blog

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