Eres el guía que conduce el camino de mi vida.
Confío en ti, porque sé que me amas,
y solo tú me das esa gran seguridad
para enfrentar las cosas con eficacia y calma.
No es algo que me deja quieta o pasiva,
yo busco, me ocupo, trato de discernir,
pero solo contando contigo
me siento segura y feliz.
Confiar en ti es una fuente de libertad,
de fuerza y de entusiasmo,
es una mano donde me apoyo
que suavemente me empuja a mejorar.
Cuanto más me abandono en ti,
más siento tu protección día a día
y el caminar contigo no es penoso
sino que disfruto de estar en tu compañía;
me sé guiada por un consejero seguro
y así no temo entregarte mi vida.

